Psicología barata para gente sin pasta

El timbre sonó inesperadamente.

¿Quién podrá ser? No esperaba a nadie en particular y acababa de salir de mi pequeña siesta, lo que significa:

Nadie es Bienvenido

PERO, cuando puse el ojo en la mirilla no pude creer lo que vi. Abrí la puerta violentamente:

- ¿No te alegras de verme?

- ¡¡¡¡TÚ!!!!

- No te alegras de verme...

- Tú….

Era mi hermano mayor: Mr. Clayton.

Mr. Clayton (como prefiere ser llamado) es mi gemelo mayor. Nació veinte minutos antes que yo. Somos físicamente casi idénticos (excepto por una mancha de nacimiento en su gemelo derecho, con la forma de Mr. Jones).

Crecimos en un ambiente feliz y lo compartimos todo como buenos hermanos. Nuestra pasión nos llevó a estudiar Bellas Artes en Valencia.

Allí la gente solía confundirnos y compararnos, lo que no era del agrado de ninguno de los dos, ya que éramos tan distintos...

Él era un rebelde, siempre discutiendo y buscando problemas. En numerosas ocasiones tuve que sacarle las castañas del fuego.

Al contrario, yo siempre fui un chico obediente y fácil de llevar, lo que le sacaba de sus casillas.

Nuestras diferentes personalidades se trasladaban también a nuestra obra. Yo era un académico realista mientras él siempre fue un apasionado de las caricaturas y el cartoon.

Un día, tras una agria discusión con un profesor, me dijo:

- ¿Sabes una cosa? La Universidad es para perdedores. Lo dejo, me voy.

- ¿Q-q-quéeee??? ¿Dónde se supone que vas???

- Me marcho a Estados Unidos. Quizás allí aprecien mejor mi talento; desde luego mejor que aquí. ¿Vienes conmigo?

- ¡Ni hablar! ¡Estás loco, tío! Por favor ¡no lo hagas!

- ¡Perdedor!

Cogió el dinero que mis padres nos dieron y se marchó, cruzando el Charco. Nunca nos escribió una sola línea, salvo postales navideñas haciéndonos saber que se encontraba bien y pidiéndonos que lo dejásemos en paz. Mis padres quedaron destrozados:

- ¿Por qué ha hecho algo tan horrible? ¿Dónde estará ahora? ¿Se encontrará bien? ¿Estará comiendo bien???

Un día, me topé con él y su trabajo en la red. No sólo estaba vivo, sino que se había convertido en un aclamado caricaturista bajo el pseudónimo de Mr. Clayton. Publicaba en muchas e importantes revistas y periódicos allí. Y su trabajo era finalmente apreciado en galerías y exposiciones.

Imagino que lo logró.

Pero seguía mostrándose reticente a contactar con nosotros... Hasta ahora.

- ¿Puedo entrar, nene? Hace frío aquí fuera.

- ¡No me llames "nene"! Sabes que lo odio.

.................. (silencio incómodo) ..................

- Ok, entra...

Preparé una cafetera gigante y nos sentamos en mi pequeño salón.

- ¡Hey, tienes un lindo gatito! ¿Cómo se llama?

- Gatita. Es una hembra. Se llama Alicia. Pero ten cuidado con ella, es viejecita y está algo delicada...

Lo olfateó, como suele hacer con las visitas, y se sentó a su lado, entrando así a formar parte de este histórico encuentro...

- Imagino que estarás esperando una larga cola de explicaciones ¿no es así?

- Has sido tú quien lo ha dicho, no yo...

- Bien, aquí me tienes. Estoy listo ¿vale? ¡Dispara!

- Ok, sólo tres preguntas: ¡Por qué ahora? ¿Por qué aquí? ¿Por qué YO?

No sentía tanta curiosidad por las razones que lo empujaron a irse. Sentía más bien curiosidad por las razones que lo han hecho volver.

- Estoy cansado, hermanito. Necesito un cambio en mi vida. Podría enterrarme a mí mismo y a toda la familia en billetes de a dólar. Soy bastante famoso, tanto como lo puede ser un artista, pero no soy feliz. Me siento vacío; y añoro mi vieja libertad. Así que he pensado en no hacer nada, lo que puede ser muy bueno para mí. Al menos durante un tiempo...

Sobre la segunda pregunta; imagino que echaba de menos mis raíces. Así que ¿Por qué no volver a España? Ha pasado tanto tiempo... que casi olvido mi lengua materna.

(De hecho, Mr. Clayton hablaba con un extraño y gracioso acento americano. Parecía más bien un señor mexicano ;)

Y necesitaba hablar contigo. La manera en la que tomé el dinero y desaparecí fue totalmente injusta. Estaba cabreado con el mundo y también conmigo, supongo. Y lo pagué con mi hermano. Sencillamente no podía aceptar la manera en la que tú lo aceptabas todo. Pensé que te merecías un castigo. Y decidí hacerlo. Decidí castigarte. Así que lo siento mucho, hermano. Lo siento mucho... No sé qué más decir...

Vi que era inesperadamente sincero. Tenía frente a mí a mi hermano pródigo. No suplicaba perdón, ni misericordia. Tan sólo quería ser escuchado. Y lo escuché; no dije una sola palabra durante las dos horas y media que habló y habló. Era como ver una película. Mientras, yo sorbía mi frío café. Excitado.

La manera en la que me hablaba y miraba a los ojos, a veces bajando su pequeña cabeza, como si se avergonzara, era conmovedora...

Puedo decir que se ganó mi respeto, de manera definitiva.

Mientras contaba su historia, echó mano de mi bloc de esbozo (¡sin pedirme permiso!) y comenzó a dibujar mientras hablaba, de una manera totalmente natural. Es algo que siempre hacía. Siempre ha sido un hombre compulsivo.

Un par de cafés más tarde, la historia iba llegando a su final.

- ... Y eso es todo. Pero está bien así. Todo está bien, SIEMPRE. Esa es mi nueva filosofía. Así es la vida ¿no? Fluir... A propósito, tengo que mear. ¿Dónde se supone que está el baño en este santo lugar?

Mi casa es tan chica... por un momento pensé que se reía de mi. Señalé con mi meñique, mientras pegaba otro sorbo a mi café...

- Ya veo. Al fondo del pasillo, a la derecha ;)

- ¡No cierres la puerta, por favor! ¡Está rota!

- ¿Rota? ¿Por qué está rota? ¿Por qué mi pobre hermanito tiene una puerta rota???

- ¡Es una larga historia! ¡Bastante complicado de contar! Suficiente por hoy ¿vale?

- Ok, ok, ok… Mi pobre hermanito tiene una puerta rota (cantando)

Oí el sonido de la cremallera y la cascada de pipí cayendo de su cuerpo larguirucho. Un montón de recuerdos acudieron a mi mente. Guerras de pis; o cuando escribíamos nuestros nombres en las paredes con orina.

Como mi nombre era más largo, nunca lo terminaba ;)

- ¡Hey hermanito! ¡Tienes una vecina muy mona! ¡Hola preciosa!

- ¡¡¡Calla!!! ¡¡¡Cierra la ventana!!! ¡Es mi vecina, por el amor de Dios! ¡Va a pensar que soy yo! ¡Estás arruinando mi reputación!

- Tú nunca tuviste de eso ;)

Lo odiaba cuando hacía esas chorradas. Aunque debo confesar que tenía su lado divertido. Siempre he admirado su carácter psicópata. Su espíritu libre.

Cuando salió del baño...

- Por favor, déjame tratarte como mi invitado. No todos los días un par de hermanos se reencuentran tras veinte años. Dios mío: ¡¡¡VEINTE AÑOS!!!

- Ok ¡no me moveré! No esta noche ;) Pero deberás ofrecerme algo especial ¿vale?

- ¿Qué tal unos espaguetis?

- ¡Genial!!!

Los espaguetis eran nuestra más apreciada comida en los tiempos universitarios. La base de la dieta del 80-85 % de los estudiantes. Son baratos y deliciosos, y he mejorado mi receta. Pero hay una cosa que nunca ha cambiado. La manera en la que cortamos el ajo.

Desde que vimos Uno de los Nuestros en el cine, quedamos fascinados viendo a Paul Sorvino rebanando lentamente un diente de ajo con una cuchilla de afeitar. Así que siempre usamos el estilo Sorvino ;)

Uno de los Nuestros (1990) by Martin Scorsese. Cena en la prisión.

Ver a mi hermano hacer esto de nuevo volvió a traer felices recuerdos a mi mente.

Mientras cocinábamos, saboreamos deliciosa cerveza española...

- ¿Sabes una cosa, hermano? La primera vez que vi a Gianluca Vacchi... ¡¡¡Pensé que eras tú!!! Dije: Hostias, Juan Antonio ¡es Mr. Clayton! ¡Tu hermano millonario!!!

No, no es Mr. Clayton ;)

- ¡Jajajaja! ¡Qué gracioso, hermanito! Eres gracioso...

- ¿Gracioso?! ¿Gracioso cómo? ¿quieres decir como un payaso??? ¿Te hago reír??? (imitando a Joe Pesci)

.................. (silencio incómodo) ..................

- ¡Jajajaja! ¡Eres la monda! Me has asustado, leche...

- Ok ¡la cena está lista! Vamos a tomarla en mi terraza ¿vale?

Y así lo hicimos. Mi terraza es muy cuca y hacía una noche agradable.

Hablamos sobre todo, sobre lo divino y lo humano: la vida, el arte, el amor, la familia, los amigos, política, religión, mujeres... Continuamos bebiendo cerveza y luego nos pasamos al vino. Matamos dos botellas esa noche. No estoy acostumbrado a beber y puedo decir que jamás en mi vida bebí tanto. Pero ¡qué cojones! ¡Había que celebrarlo!

- ¡Hey, hey! ¡Mira esto hermano! He escrito mi nombre completo en la pared.

- No, no... Hace falta un poquito más de pis. La "o" parece una "c". Inacabado ;)

- ¡Putos millonarios! ¡Nunca tenéis suficiente!

- ¡Jajaja!

De repente, su cara se tornó seria.

- Quiero darte algo, hermanito.

Se levantó y vino hacia mí. Tomó mi cabeza con sus manos, suavemente, y besó mi frente.

- Te quiero, Juan Antonio. Siento tanto haberte llamado perdedor. Siento tanto haberme llevado el dinero. Siento tanto haberte dejado así. Me ha perseguido todos estos años, te lo juro, y últimamente me estaba matando... Lo siento, lo siento, hermanito. Por favor, perdóname, hermano ¿lo harás?Necesito tu perdón; yo...

Y rompió a llorar. Como un niño chico. Yo estaba conmovido; mis ojos estaban empapados, también. Entonces dije:

- Tú eres mi hermano.

Y nos dimos un abrazo. Un abrazo veinte años postergado. Me sentí tan aliviado teniéndolo en mis brazos y a la vez sintiendo los suyos... Podía sentir su energía pasar a través de mí, intensamente...

- ¡¡¡Me estás regando los pantalones!!!

- ¡¡¡Ay!!! ¡Perdón! Mira, hermano: puede que mi casa no sea tan grande y estilosa como la tuya, pero quiero que pases la noche aquí; así que te ofrezco mi cama. Yo dormiré esta noche en el sofá ¿vale?

- Tu casa es más que perfecta para mí, hermanito. Y no cambiaría tu sofá por nada del mundo; tal es mi voluntad.

Sonreí. Y así nos fuimos a dormir. Nada más tocar el sofá me hizo una peineta:

- ¡Que te den, hermanito!

Yo le contesté con ambas manos:

- ¡Que te den a ti, Mr. Clayton!!!

Pero ya se encontraba roncando, como un bebé peludo... Y yo tenía tanto sueño que no me importaba lo más mínimo. De hecho, caí rendido a los pocos segundos.

A la mañana siguiente mi cabeza estaba a punto de explotar.

-¡Oh, Dios mío! Menudo resacón...

Me levanté y me dirigí al salón, para decir buenos días a mi querido hermano.

El sofá estaba vacío. Se fue. De nuevo. Su puto estilo.

Había un pendrive dorado en su lugar. Su firma luminosa se apagaba y encendía con débiles latidos, impresa sobre la superficie dorada. Del USB colgaba un hilo de terciopelo rojo.

- ¡Mira que es hortera! - me dije. El aparatito pesaba bastante más de lo normal, lo cual me llamó la atención - ¿de qué estará hecho?

Fui a mi Mac y lo enchufé. Lo único que encontré en él fue un documento de texto. Se llamaba "Hechizo".

Esto era lo que había escrito en él:

Siempre te he envidiado.

Siempre me has envidiado.

Nos completamos mutuamente. Juntos somos más fuertes.

Ahora quiero mis vacaciones y he decidido pasarlas DENTRO DE TI.

Espero que no te importe.

No volverás a verme, nene, a no ser que mires tu reflejo en un espejo...

Empecé a ponerme nervioso. Fuí al baño y eché un vistazo al tipo del espejo. Noté algo extraño en el reflejo. Incluso perturbador.

- ¡Hola hermanito! ¿No te alegras de verme? - dijo el hombre del espejo

- ¡Jo-der! ¡Qué mal rollo! ¡Esto debe ser una broma pesada! - Estaba cagado.

- No te alegras de verme ;) No te asustes. Soy yo, Mr. Clayton, tu querido hermano. Te acostumbrarás a tenerme dentro, ya que ahora voy a ser una parte importante de ti.

- ¡Ay Dios! ¡Ay Dios! ¿Me estoy volviendo majara, o algo por el estilo?

- No te estás volviendo majara, hermano. Tan sólo estás siendo poseído de manera eventual por el espíritu de tu gemelo mayor, quien piensa jugar con tu mente y expandirla más allá de sus límites. Lo cual puede ser divertido ¿no? A propósito ¿no tienes curiosidad por saber lo que hay en tu gemelo izquierdo?

Remangué mi pijama y miré. Había algo ahí, pero era difícil de ver y necesitaba detalles, así que cogí mi cámara e hice una foto con el macro.

Cuando la vi, grité como Luke Skywalker.

Lo que encontré en mi gemelo

Lo que encontré en mi gemelo (detalle)

Mr. Clayton y yo (las consecuencias)

Tras este extraño y desconcertante episodio de mi vida, no he vuelto a ser el mismo. Cada vez que me miro al espejo veo a otra persona; pero con el tiempo, la voy incorporando como una parte de mí. A veces se porta (o sencillamente está echando una siesta), pero otras disfruta diciéndome lo que tengo que hacer...

De hecho, somos un equipo... y él a veces es mi JEFE ;) Aunque prefiero decir que trabajamos juntos, y eso; y dos cerebros son siempre mejor que uno ¿no es así?

Ahora permítanme presentarles mi primer intento de caricatura. Mientras lo hacía no paraba de pensar en nuestro maravilloso día juntos. Las cosas que me dijo. Los secretos que me confesó... Así que doy por finalizado uno de mis trabajos más ambiciosos y complejos hasta la fecha.

Está Hecho con Amor.

Espero que os guste.

Mr. Clayton y yo. ZBrush para la escultura y Blender para el modelado y la puesta en escena. Renderizado con Cycles.

Si me estás siguiendo, habrás reconocido algunos de los elementos de esta críptica composición. Si decides continuar conmigo, verás el futuro desarrollo de algunos de ellos.

Permanece sintonizado, puedes seguirme en mi Facebook si no quieres perderte mis pasos ;)

Reconocimientos

Gracias a Doris Fiebig y Pablo Muñoz por sus útiles tutoriales sobre el material de arcilla.

¡¡¡Salud y Amor para todos!!!

;)

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